12/6/17

5/6/17

Ese horrible momento de la corrección



No han sido pocas las veces que me he encontrado con un escritor que decía lo mismo que aparece en el título que abre este artículo. Y yo no he podido más que reírme. De sobra es conocido también el ego del escritor que cree que su obra está perfectamente escrita (no entro en si es buena o no, eso ya lo juzgará cada lector según sus gustos), sin errores. «Salvo alguna que otra coma, no hay nada más», otra de las frases que suelo escuchar cuando un escritor decide, al fin, permitir que un corrector la vea antes de publicarla.